sábado, 13 de setembro de 2014

El Tercer Hombre


“En Italia, en 3 años de dominación de los Borgia, no hubo más que terror, guerras y matanzas, pero surgieron Miguel Angel, Leonardo Da Vinci y el Renacimiento. En Suiza, en amor y armonía, tuvieron 500 años de democracia y paz. ¿Y cuál fue el resultado? El reloj de cuco.”

En cuanto el acido Harry Lime (Orson Welles) profiere esas palabras, un pié (en un cartel) parece pisarlo. Pero, ¿Por qué? Quizá el pié represente la opresión, quizá represente la actitud del propio personaje, quizá signifique un clásico “¿Por qué no te callas?” Pero, ciertamente el cartel no estaba la por azar: la propaganda (para medicamento contra tose) no tenía nada que ver con el pié.

Al longo de toda la película hay varios elementos como ese que nos hacen la ver varias veces para intentar entender lo que significan. Algunas veces la suerte sonríe para nosotros. Como en las escenas en que surge un gato. En la primera vez que aparece sabemos que hay un motivo para estar allí pero no descubrimos cual. Sin embargo, en la segunda vez que lo vemos viene la explicación: era el gato de la casa que solamente gustaba de Lime, es decir que, en su primera aparición, el personaje de Welles estaba cerca. Otro momento que nos es explicado póstumamente es lo niño que observa una conversa entre Holly y el vecino de Lime. Él parecía ser el hijo de lo vecino pero después descubrimos que en verdad era hijo de otro inquilino, y que ese acaba por funcionar como delator de aquel a partir do momento que escucha una conversa importante.

Al longo de toda la película brincamos de gato y rato con las varias minucias de la película, intentando desvendar no solamente la misteriosa muerte de Lime, pero también si los encuadramientos son intencionales o no. Y cual sería su significado. Como la película no viene acompañada de manual con las respuestas, as veces nos quedamos un poco frustrados con eso. Pero en verdad, es “reconfortante” (especialmente después de asistir “Brigadoon”) ver una producción así ya que pocas son las que intentan hacer con que el espectador haga un esfuerzo mental mínimo.

El clima de misterio en que ni todo es lo que parece empieza ya en los créditos iniciales. Nosotros no sabemos si la imagen que vemos son las cuerdas de una guitarra o la cortina típica de una oficina. Los encuadramientos que algunas veces nos parecen raros, el uso del blanco y negro, la acción en la noche (cuando las calles están vacías gracias al toque de recoller y todo está escuro) y la constante niebla contribuyen para crear un efecto de tensión.

Sin embargo, son los juegos de luz y sombra los elementos preferido del director. Una de las escenas más impactantes es cuando Lime finalmente aparece. Su sonrisa irónica es vista por un breve momento cuando una señora abre la ventana cuya luz ilumina la cara del personaje de Welles. En la secuencia final, cuando es perseguido, las sombras también adquieren una gran importancia pues él solamente es visto por los policiales a través de ellas.

Otro ítem que torna la historia todavía más interesante es el humor negro utilizado al longo de toda trama. Como en el principio, cuándo un hombre muerto flotando en el río es referido como un mero amateur que ha sido eliminado. El propio Lime es responsable por varios momentos cómicos (irónicos en verdad). Su sonrisa y sus líneas nos dejan un gusto amargo, además de desconcertados por reírnos de algo sobre lo que no deberíamos reír.

La acción se pasa en Viena en pleno pos-guerra, cuando era ocupada por diferentes naciones y onde nadie confiaba en nadie. Por causa de eso, era una tierra sin dueño onde la frontera entre correcto y malo era cubierta por niebla. El vacuo producido pela falta de un gobierno centralizado era, entonces ocupado por el crimen organizado que actuaba como una especie de poder paralelo. Ese era el ambiente perfecto para alguien como Lime surgir. Al contrario do que se pasa con Holly cuyo aparente idealismo parece chocarse con el clima de corrupción generalizada vigente en esa ciudad.

A pesar de ser incorruptible como suelen ser la grande mayoría de los héroes, el personaje de Holly posee algunas diferencias cuando comparado con el prototipo del bueno muchacho que combate el malo. En primer lugar el actor no es exactamente bello tampoco posee el típico charme de  personajes como el interpretado por Humprey Bogart en “Casablanca” o como, más recientemente, James Bond. Él tampoco es un perito en algo, en verdad, es solamente un escritor mediocre que en un momento de desespero acepta la propuesta de su amigo y se dirige a una ciudad prácticamente destruida en busca de un empleo que no sabe exactamente cual es.

La película es un de los clásicos obligatorios, especialmente por la secuencia de la persecución por las cloacas que termina con Lime cercado como un rato intentando escapar de su propio amigo y de los policiales. Una longa y brillante secuencia de acción tan espectacular como la propia película.


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