“En Italia, en 3 años de dominación de los Borgia,
no hubo más que terror, guerras y matanzas, pero surgieron Miguel Angel,
Leonardo Da Vinci y el Renacimiento. En Suiza, en amor y armonía, tuvieron 500
años de democracia y paz. ¿Y cuál fue el resultado? El reloj de cuco.”
En cuanto el
acido Harry Lime (Orson Welles) profiere esas palabras, un pié (en un cartel)
parece pisarlo. Pero, ¿Por qué? Quizá el pié represente la opresión, quizá
represente la actitud del propio personaje, quizá signifique un clásico “¿Por qué no te callas?” Pero, ciertamente el cartel
no estaba la por azar: la propaganda (para medicamento contra tose) no tenía
nada que ver con el pié.
Al longo de toda
la película hay varios elementos como ese que nos hacen la ver varias veces
para intentar entender lo que significan. Algunas veces la suerte sonríe para
nosotros. Como en las escenas en que surge un gato. En la primera vez que
aparece sabemos que hay un motivo para estar allí pero no descubrimos cual. Sin
embargo, en la segunda vez que lo vemos viene la explicación: era el gato de la
casa que solamente gustaba de Lime, es decir que, en su primera aparición, el
personaje de Welles estaba cerca. Otro momento que nos es explicado
póstumamente es lo niño que observa una conversa entre Holly y el vecino de
Lime. Él parecía ser el hijo de lo vecino pero después descubrimos que en
verdad era hijo de otro inquilino, y que ese acaba por funcionar como delator de
aquel a partir do momento que escucha una conversa importante.
Al longo de toda
la película brincamos de gato y rato con las varias minucias de la película,
intentando desvendar no solamente la misteriosa muerte de Lime, pero también si
los encuadramientos son intencionales o no. Y
cual sería su significado. Como la película no viene acompañada de manual con
las respuestas, as veces nos quedamos un poco frustrados con eso. Pero en
verdad, es “reconfortante” (especialmente después de
asistir “Brigadoon”) ver una producción así ya que pocas son las que intentan
hacer con que el espectador haga un esfuerzo mental mínimo.
El
clima de misterio en que ni todo es lo que parece empieza ya en los créditos
iniciales. Nosotros no sabemos si la imagen que vemos son las cuerdas de una
guitarra o la cortina típica de una oficina. Los encuadramientos que algunas
veces nos parecen raros, el uso del blanco y negro, la acción en la noche
(cuando las calles están vacías gracias al toque de recoller y todo está
escuro) y la constante niebla contribuyen para crear un efecto de tensión.
Sin embargo, son
los juegos de luz y sombra los elementos preferido del director. Una de las
escenas más impactantes es cuando Lime finalmente aparece. Su sonrisa irónica
es vista por un breve momento cuando una señora abre la ventana cuya luz
ilumina la cara del personaje de Welles. En la secuencia final, cuando es
perseguido, las sombras también adquieren una gran importancia pues él
solamente es visto por los policiales a través de ellas.
Otro ítem que
torna la historia todavía más interesante es el humor negro utilizado al longo
de toda trama. Como en el principio, cuándo un hombre muerto flotando en el río
es referido como un mero amateur que ha sido eliminado. El propio Lime es
responsable por varios momentos cómicos (irónicos en verdad). Su sonrisa y sus
líneas nos dejan un gusto amargo, además de desconcertados por reírnos de algo sobre
lo que no deberíamos reír.
La acción se pasa
en Viena en pleno pos-guerra, cuando era ocupada por diferentes naciones y onde
nadie confiaba en nadie. Por causa de eso, era una tierra sin dueño onde la
frontera entre correcto y malo era cubierta por niebla. El vacuo producido pela
falta de un gobierno centralizado era, entonces ocupado por el crimen
organizado que actuaba como una especie de poder paralelo. Ese era el ambiente
perfecto para alguien como Lime surgir. Al contrario do que se pasa con Holly
cuyo aparente idealismo parece chocarse con el clima de corrupción generalizada
vigente en esa ciudad.
A pesar de ser
incorruptible como suelen ser la grande mayoría de los héroes, el personaje de
Holly posee algunas diferencias cuando comparado con el prototipo del bueno
muchacho que combate el malo. En primer lugar el actor no es exactamente bello
tampoco posee el típico charme de
personajes como el interpretado por Humprey Bogart en “Casablanca” o
como, más recientemente, James Bond. Él tampoco es un perito en algo, en
verdad, es solamente un escritor mediocre que en un momento de desespero acepta
la propuesta de su amigo y se dirige a una ciudad prácticamente destruida en
busca de un empleo que no sabe exactamente cual es.
La película es un
de los clásicos obligatorios, especialmente por la secuencia de la persecución
por las cloacas que termina con Lime cercado como un rato intentando escapar de
su propio amigo y de los policiales. Una longa y brillante secuencia de acción
tan espectacular como la propia película.

Nenhum comentário:
Postar um comentário